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RIESGOS DE NO VALIDAR EL MERCADO

Quieres subir precios.

Piensas.

Decides que la mejor forma de subir el precio de tus servicios es hacerlos exclusivos. Entonces, si todo Dios hace webs, tú vas a hacer webs para sibaritas, como el café de George Clooney. Y decides lanzar un servicio premium.

Nada nuevo. Uber se te adelantó.

UberCopter: cuando la exclusividad no basta

UberCopter se lanzó en 2019. Era un servicio de transporte en helicóptero, que en ocho minutos te llevaba desde Manhattan, al Aeropuerto JFK en Nueva York. El objetivo era ofrecer una alternativa rápida al tráfico neoyorquino. Ya sabes que eso de que levantas la mano y se para un taxi solo pasa en las películas. El olor a marihuana que lo impregna todo eso sí que es real, aunque no lo puedas apreciar en las películas.

El servicio operaba de lunes a viernes, de 2 a 6 de la tarde, y solo estaba disponible para los usuarios Uber Platinum y Diamond. En el vuelo podías llevar dos bolsas pequeñas de equipaje. El precio por trayecto variaba entre los 200 y los 225 dólares por persona, e incluía recogida, vuelo y desplazamiento dentro del aeropuerto hasta tu terminal.

Resultado: cierre.

Un nicho muy nicho, en el que ya operaban otros competidores y además con la oposición de los grupos en defensa del medioambiente. Ahí es donde quiso entrar Uber.

Diferenciarse sí, pero con estrategia

Cojonudo lo de lanzar un producto exclusivo, salvo que no haya nadie detrás.

Esto, que es de primero de hacer bien las cosas, se repite en todos los sectores.

Llamas a una agencia porque quieres hacer una web y en la primera reunión te dejan una propuesta sobre la mesa. Y tú -Ummm, ehhh, vamos a ver, pero ¿Ya sabes a lo que me dedico y lo que quiero conseguir?”

– Sí, no te preocupes, ya hemos revisado tu web y ya sabemos lo que haces

– Pero es que si os llamo es precisamente porque no me gusta mi web, no refleja para nada a lo que me dedico ahora

– Bueno, no te preocupes, nuestra propuesta es una web flexible que encaja en la mayoría de los negocios, si no en todos

Por cierto, son 3.000. El 50% ahora y el 50% al acabar.

Qué gran noticia ¿no?

Qué gran demostración de que el mercado es inmenso y de que cada cliente acaba encontrando a su agencia.

Verás, esto que te cuento ahora lo hago porque ha prescrito.

Escuchar y entender antes de vender

Hace años nos llamó una empresa para hacer su web. En la primera reunión interna nuestro equipo de diseño dijo que con ese logo ellos no hacían una web, que ese logo lo había hecho el cuñado del CEO con powerpoint y que lo único que hacía era daño a la marca.

Y se lo dijimos al cliente. Y lo reconoció. Y aceptó cambiarlo.

Nueve años después seguimos trabajando juntos cuando necesitan una mejora, y ya van unas cuantas.

Escuchar, entender y luego todo lo demás. Si haces bien lo primero, los resultados salen.

De webs pensadas, que no son a precio de plantillas, podemos hablar en una de mi charlas flamencas. Podemos hablar de dónde está el equilibrio entre el diseño y lo que cuentas. No hay una fórmula, pero si hay unos mínimos.

Pasa por el enlace y elige uno de los huecos de mi calendario. Si no quedan es que se te han adelantado.

Hablemos flamenco digital