Llamame C.Tangana

yo era ateo pero ahora creo

Cuando empecé a trabajar con influencers no entendía nada. No entendía cómo alguien de quien no había oído hablar en mi vida, se hinchaba a vender planchas verticales a 495 euros. Es algo que no me entraba en la cabeza tras casi 40 años de curro.

Pero amiga mía, no veas lo que he espabilado en nada de tiempo.

¿Sabes cómo lo he hecho? Abriendo los ojos. Y al abrirlos he descubierto que los jóvenes de ahora se pasan horas viendo a un tío hablar en Twitch y en Youtube, lloran y ríen cuando lo hace alguien a quien admiran, piensan en imágenes y les gusta el reggaeton.

Ahora las reglas son otras, les digo a mis amigos.

¿Y cómo haces para trabajar con esa gente sin volverte loco? – me preguntan

Muy fácil, no lo intento entender, me pongo detrás de mis compañeros jóvenes y aprendo, y además le he encontrado el gustillo a la cosa.

Yo era ateo, pero ahora creo.

Como voy de sorpresa en sorpresa le dije a mi mujer -voy a contar lo que me está pasando y todo lo que aprendo de influencers, porque seguro que a más de uno también le sirve. Ya puestos a contar también compartiré salseos. Ni un día sin salseo 😉

Dicho y hecho.

En SUSANA LA FLAMENCA comparto todo lo que me pasa con influencers y sus campañas. También en social media, producción de vídeo y desarrollo web. Mucha fatiguita, vamos.

Aquí la puerta.