
Mira qué tonto y a la vez qué listo.
Yo compro tu producto en Amazon y pongo una reseña de 5 estrellas.
Ahora vas tú y me devuelves el dinero, pero me quedo con el producto.
Resultado.
El que vende: regala un producto y recibe una reseña de 5 estrellas.
El que compra: escribe una reseña y le regalan un producto.
Todo esto se ha destapado tras encontrar una base de datos de falsas reseñas con 200.000 usuarios.
¿Son tan importantes las reseñas? Por supuesto, nos fiamos de lo que nos recomiendan los iguales. Piensa cuanto tu vecino te recomienda un fisio. Todavía no has ido, y ya lo recomiendas como si fuera una maravilla.
Pero hay reseñas y reseñas.
Mira lo que han dicho de mis correos: “Leedle. El tío se curra sus contenidos y es puro marketing cañí, del que se reserva debajo de una barra, sólo para el que sabe que existe. Es telegráfico en sus comentarios y respuestas; como tiene que ser. Y si pusiera las comas bien, ni os cuento.»
¿Quién ha escrito esto? Un señor al que no he visto en mi vida y que se llama Luis Bañeres, que me alegra el día y me corrige con cariño por el mal uso que hago de las comas.
La clave para obtener reseñas que huelen a verdad la dice el propio Luis: currarse los contenidos, lo que significa pico, pala y datos.
Debe haber un fino equilibrio entre trabajo y análisis, y justo aquí abajo te cuento cómo lo hacemos.
El sistema que combina trabajo y análisis
PD. Aquí el perfil de Luis en Linkedin. Yo le seguiría sin ninguna duda.
Imagen de elnacional.cat