No puede ser. No puedes estar toda la vida haciendo lo mismo porque te acabas saturando. Otra cosa es que estés obligado, pero si en tu mano está elegir, buscarás cambios.
Bueno, menos en los negocios, ahí no conviene tocar nada. Todos los sectores cada vez con más competencia, clientes sobreinformados, y mostramos los mismos mensajes en webs todas iguales. Hacer siempre lo mismo no lo aguanta ni un santo, no lo aguanta ni el cardenal Lacunza.
José Luis Lacunza desapareció hace unas semanas tras salir de su oficina a 400 km de Panamá. Alarmados porque no regresaba, otros sacerdotes denunciaron su ausencia a la policía. Su desaparición generó muchas reacciones en varios países. “No tenemos ni idea de lo que ha pasado, estamos todos a la espera pidiendo a la población que rece para que aparezca, sentimos gran preocupación” – comentó monseñor Valdivieso.
Dos días después la policía encuentra al cardenal “algo desorientado” dentro de su coche en una zona rural, a unos 40 km de casa. Espera, que verás lo que dijo el cura cuando le encontraron.
“Fue una trastada estúpi da que no hice cuando tenía 15 años y la he hecho ahora que voy a cumplir 80” – y acabó con – “Qué barbaridad, cuanto más viejo, más pendejo”.
También los casi santos son personas.
Lacunza fue ordenado sacerdote hace 55 años, luego obispo y proclamado cardenal por el Papa Francisco, el único cardenal de Panamá hasta hoy.
El cardenal, en su primera misa tras su vuelta dijo en la homilía “Quiero ofrecerles disculpas y pedirles perdón por el disgusto que les causé los días pasados. Sé que pasaron un mal rato, algunos derramaron abundantes lágrimas, no me las merezco”
Con las webs pasa lo mismo que le ha pasado a Lacunza.
Primero todos nos volvimos locos con el responsive, luego con el minimalismo de grandes textos y colores sobrios, de ahí al neumorfismo con efectos de sombra y luz. No nos olvidemos del dark mode, las progresive web apps y ahora toca chatbots e IA a cascoporro.
todos lo mismo. Nuestra cabeza se satura y si quieres conseguir la atención no te queda más remedio que mostrarte diferente.
Ser diferente no significa ser estridente, una diferencia sutil pero tremendamente importante en el resultado.
De cómo entender los límites es de lo que hablo a los suscriptores de Susana La Flamenca, estrategia digital explicada por un señor mayor pero muy vivo 😉
