
¿Qué necesidad tiene Richard Branson de hacerse el machote y subirse a uno de sus cohetes?
Imagínale sentado en vuelo esperando la separación de la nave nodriza. Con el corazón latiendo tan fuerte que cree que hasta le pueden oir sus compañeros. La respiración acelerada apenas le deja pensar en su mujer y sus 3 nietos que están presenciando el despegue. Todos tienen muy presente cuando el Challenger explotó delante de sus familias a pesar de tener todo bajo control.
Vaya lección de persuasión que nos ha dado el Sr Virgin sin decir ni una sola palabra. Ha llevado a la excelencia el “no vale con decir que eres seguro, demuéstralo”.
Resultado: 600 reservas a 210.000 euros por billete. Y comiendo la tostada a Bezzos y a Elon Musk. Quien da primero da 2 veces.
Generar emociones lleva a la acción, que es la puerta a la venta. Es de libro.
Claro que no todo el mundo tiene tan claro este juego de persuasión.
Volverá la sequía y con ella las plegarias al cielo. Sacarán los paisanos los santos en procesión pidiendo con fe la lluvia para sus cosechas pero ni un solo feligrés llevará paraguas por si llueve. Algo falla.
Un vídeo lo puede hacer una agencia muy apañada y que graba eventos familiares.
Hacer un vídeo que evidencie un propósito de marca requiere que hagas necesarios los paraguas.
Justo abajo el enlace a un aguacero.
Vídeos que te devolverán la fe
Imagen de eminetra.co.nz