
Todas las agencias repetimos que hay que tener foco, que debemos tener claro el objetivo y el alcance de nuestras decisiones. Esta máxima debe aplicarse tanto en situaciones de calado como en otras más coyunturales. Y vale tanto para nosotros como para nuestros clientes.
En la práctica solemos quedarnos en la superficie y definimos el objetivo con “queremos tener visitas” o “queremos vender más”. Y esto más que un objetivo es la esencia de cualquier actividad empresarial: o lo consigo, o cierro.
La técnica de los 5 porqués
La estrategia de los 5 porqués la utilizó Toyota por primera vez en sus cadenas de fabricación.. Consiste en examinar cualquier problema y realizar una pregunta “¿Por qué?”. La respuesta al primer “porqué” va a generar otro “por qué”. La respuesta al segundo generará otro, y así sucesivamente hasta 5. Como resultado obtendrás la raíz del problema.
En mi caso no lo utilizo para resolver un problema sino para profundizar en las decisiones, y lo que hago es combinar preguntas por qué con preguntas para qué.
Así, desde una idea inicial, puedo llegar a objetivos específicos como conseguir incrementar un 3% los presupuestos a través de una campaña de email marketing para suspects que han hecho una búsqueda informacional en Google.
Esto ya se parece más a un objetivo, creo yo.
¿Habías oído hablar antes de la técnica de los 5 porqués? ¿Qué te parece?