
Si te digo que está en el 97% de los hogares contestarás, la televisión.
Pues no, es la fregona, que además nos enseña que igual no debes estar en Linkedin.
Manuel Jalón patentó el invento en 1964 y no sólo ideó la fregona sino también el cubo tal y como lo conocemos hoy.
Como casi todos los inventos no entiendes por qué no se le había ocurrido a nadie antes. Pero espera ¿a todo lo que le pones un palo mejora lo anterior?
El chupachups. Ahí tienes otro. Un caramelo con palo.
La lanza. Que al fin y al cabo es un pincho con un palo.
Y aquí me quedo.
Pero aunque haya muchos casos de éxito el palo no sirve para todo ¿no?
Ahora vamos a lo digital y en concreto a Linkedin, que igual tampoco sirve para todo.
Como se ha convertido en la red profesional donde la gente no sube selfies sino que están directores y gente sensata y sesuda, decides promocionar tu servicio en Linkedin. Y destinas recursos y publicas mucho pero no te sale ni un solo contacto.
Pregunta de primero de Linkedin.
¿Tu servicio está destinado al cliente final? ¿Y tu cliente está en Linkedin?
Ah, que no lo has pensado.
Bien, mejor vamos un poco más atrás. Primero analizar y luego actuar. Este es el orden salvo que quieras seguir sin captar ni un solo contacto.
Analizar.
Actuar.
Si quieres conocer cómo combinamos ambos conceptos para una gestión ordenada de redes sociales tengo buenas noticias. Justo en el enlace.
Redes sociales que convencen y convierten
Imagen de Freepik