
Revista “Holístico”. Página 37. Leo: “Los rostros hablan mucho. El diagnóstico facial y las sales minerales del Doctor Schüssler”.
Vaya, vaya, parece que ya tenemos una versión moderna de «la cara es el espejo del alma». Pensando en el tema llego a la conclusión de que debo tener un alma rara-rara y es que si repaso las opiniones que han tenido a bien confesarme sobre mi cara, estoy jodido.
Mi mujer por ejemplo. Dice que tengo una cara mezcla de curilla y de guardia civil. Y digo yo ¿cómo tendré el alma? ¿Como un seminarista con tricornio? ¿Tendré un alma mas moderna e irá sin clerigman? ¿Chusquera tal vez? ¿Es posible que mi alma pertenezca al Sindicato Unificado de la Guardia Civil? Respiro levemente al pensar que mi mujer me ve con unos ojos desgastados por el esfuerzo conyugal.
Dejando a la nave nodriza al margen, me han transmitido otras opiniones que tampoco me dejan bien parado. Especial mención merece la de Ana, excompañera y actual amiga. Ana, criatura celestial donde las haya, afirmaba solemne: “tienes la misma boca que una puñalada en un tomate”. Creo que es bastante descriptiva su opinión sobre mi cara y la perla no necesita aclaración.
Una última opinión que recuerdo, tampoco me favorece la verdad. “Los julis”, grandes donde los haya, mantienen la teoría de que mis gafas y mi nariz son un todo. En otras palabras afirman que tengo unas gafas y una nariz “de coña” y así, cuando me quito las gafas, acuden a auxiliarme inmediatamente por si en el mismo viaje me he llevado también la nariz y me estoy ahogando.
He decidido que no voy a leer más páginas de “Holístico”. Temo que más adelante propongan un diagnóstico del alma a través de la estructura ósea. ¿Os he contado ya lo de cuerpo de banderillero?…