
Supongo que no tienes ninguna duda de que las patatas fritas son un producto indiferenciado en un mercado maduro. ¿Alguien en la sala no conoce Matutano y su rodillo multinacional?
Pues resulta que una pequeña fábrica gallega “Bonilla a la vista«, que empezó haciendo patatas fritas hace 88 años, decidió meterlas en una lata. Fabrican en formato bolsa y lata, pero apostaron por la lata y posicionar el producto como gourmet en sus exportaciones. La lata de 500 gramos cuesta 11€ en España y cerca de 25 en las tiendas gourmet internacionales, incluso ofrecen una suscripción fija para que te llegue a casa una lata una vez al mes.
«Bonilla A La Vista» en «Parásitos»
Y en estas de que llega “Parásitos” y aparece la lata, y mira tú por donde que Bonilla se dispara y ha conseguido vender en enero 2020 lo mismo que en todo el ejercicio 2019. Cierto, un golpe de suerte, pero hay que estar ahí amigo mío.
Sus datos online marean: 78% de tráfico orgánico, 16% tasa de rebote, pedido medio 30€.
Este éxito tiene otra clave, muy importante pero lejos de los focos de Hollywood: Wise. La agencia de publicidad de A Coruña que con Pablo Díaz ha conseguido situar un producto gallego en los photocall.
¡Grandísimo trabajo!