En mi oficina, aunque no me lo dicen a la cara, creen que soy mayor, muy mayor, penosamente mayor. Y cada vez que hablo en alguno de los corrillos que se montan en el café, me caen más años encima.
Ayer, hablando de coches, les expliqué que en mi época las matrículas tenían las letras de las provincias y que eso era muy divertido porque cuando viajábamos de Bilbao a Cádiz y nos cruzábamos con otro coche matricula BI, nos tocábamos el claxon.
Los tíos, tías y tíes primero se descojonan con mis cosas, pero luego piensan de verdad que he conocido a Isabel la Católica.
Otras veces les he hablado de que hacíamos cola para llamar desde una cabina a casa o que el médico te recibía fumando.
Hoy nos parece raro, pero pasan parecidas. Yo tengo un amigo que se ha gastado un dineral en productos para la caída del pelo y me reconoció que su dermatólogo estaba calvo. Es para sospechar ¿no?
Otra cosa es que a quien vende el producto le veas y digas hostias, a este sí me lo creo.
Alfonso Prim tiene un pelazo que echa para atrás y Alfonso es socio de SIIL, una marca de productos capilares anticaída. El tío podía ser donante de Iker Casillas y Rafa Nadal a la vez.
Hablando con Alfonso me ha dicho que uno de los productos competencia de SIIL es Alpecin, y le digo “¿Estos no son los de un equipo ciclista”? -“Sí,sí», me contesta
– Pues me acabo de enterar por ti de que Alpecin es un producto anticaída
– Pasa mucho -sigue Alfonso- y también en España ¿Te acuerdas del equipo CLAS?
– Sí, claro
– Significa Central Lechera Asturiana. Dime tú quien puede gastarse un pastizal en patrocinar una marca que la gente luego no sepa encontrar en el super.
Hablando de patrocinios acabamos en el fútbol, porque mira si hay patrocinadores en los equipos y no veas si lo hacen mal.
Los clubes creen que por poner un nombre en la camiseta ya está hecha la prescripción, sin darse cuenta de que hay mucha gente que no tiene ni idea de qué va la vaina.
Y amigo mío, hay cosas que ya están vendidas y hay otras que no.
Si lees Unicef o Spotify necesitas poca historia, pero a partir de aquí hay que ser fino.
El Real Madrid, aunque empezó torcido, ya lo hace fino que no veas.
Fíjate lo que ponen ahora en sus camisetas “Emirates Fly Better”.
Todo dicho en tres palabras, sublime.
Hay que ponerlo fácil -me dice- Coca Cola solo hay una, los demás tenemos que esforzarnos.
Alfonso tiene unas mentorías que se llaman «El Club de los Ágiles», en las que comparte todo lo que sabe de negocios que es más incluso que su pelazo. Su metodología es fácil, se pega a ti como una lapa para que llegues a buen puerto con tu idea o negocio que ya está funcionando.
En unos días arranca la próxima edición aunque no sé si ya quedan plazas.
De todas formas, contacta con él y dile que te enseñe los testimonios que yo he visto. Poco más necesitas saber 😉
LOS EQUIPOS DE FÚTBOL LO HACEN TAN MAL COMO APRENDEMOS INGLES ¡Y PUNTO!