El pasado domingo día 18 asistí junto a mis hijos a la tercera edición del Triatlón Parque Juan Carlos I de Madrid con prueba popular y federada. Era la primera vez que asistíamos a un triatlón y he de deciros que los tres volvimos gratamente impresionados.
En la primera prueba, la popular, nadaron 375 metros, 10 kms de bicicleta y 2,650 metros de carrera. Después la prueba élite, valedera para el Campeonato de Madrid, tenía el doble de distancia en todas las disciplinas.
Nos llamó mucho la atención las transiciones entre pruebas con detalles como que los triatletas tienen las zapatillas insertadas en las calas de las bicis, o las zapatillas para correr que usan sin calcetines.
Personalmente me sorprendió mucho la categoría popular. La gente participaba con un actitud de sacrificio: «sí, es una agonia, pero lo pasamos bien», parecían decir.
Al ver la prueba saqué dos conclusiones: una buena y la otra posiblemente no tanto.
La conclusión buena: repetiremos la asistencia a un triatlón, se respira muy buen rollo. Me dio la impresión que con la preparación y recogida del material hay mas contacto entre la gente que en las carreras populares donde practicamente tienes contacto sólo en la salida.
La conclusión no tan buena: digo yo que habrá que probar por lo menos un triatlón, ¿o no?
Temblad, amigas y amigos, mi cabeza gira de nuevo…

