
Suena un poco a curilla pero lo de copiar en un examen siempre me ha dado como dolor de conciencia. En digital también se copia mucho y mal, pero antes de hablar de esto te cuento mi experiencia con las chuletas.
Cuando mis hijos eran adolescentes y estaban en exámenes siempre acababan con la preguntita: «¿Tú no has copiado nunca?”. Yo negué más veces que Pedro pero reconozco que tuve una experiencia iniciática.
Hice una chuleta larga que se doblaba como un acordeón y escribí el texto con rotring.
Dia D. Mientras reparten el examen guardo la chuleta en la mano, debajo de la mesa, con el puño bien cerrado.
Empieza el tiempo de examen y el profesor, en lugar ponerse a leer el periódico que es lo que hacían en mis tiempos, se pone a dar vueltas. Pasa el tiempo y sigue paseando, y yo todo nervioso.
Por fin se sienta y digo ésta es la mía. Me acurruco tras la espalda de mi compañero de delante, abro el papel, extiendo la acordeón y… todo es un borrón de tinta. Con tanto nervio, me ha sudado la mano como a Camacho y he sulfatado mi aprobado.
Copiar en digital también está mal. Pero no digo que esté mal en conciencia me refiero al resultado.
Cuando copias no entiendes el razonamiento que hay detrás, y el día que te cambian los datos el resultado no es correcto.
Si quieres ver webs razonadas, que por supuesto tendrán cosas de otras, lo tienes a solo un clic.
Justo aquí.
Webs razonadas y que funcionan como un misil
Imagen de Museums Victoria