
La playa es un verdadero laboratorio para estudiar el comportamiento humano. Fuera del trabajo y de la tensión del día a día nuestros actos revelan nuestra verdadera naturaleza.
Este verano 2019, y con la brisa de la playa, he llegado a las siguientes conclusiones:
Para tener éxito con nuestro contenido tenemos que tener en cuenta que, el usuario, tiene una gran diversidad de gustos; siempre quiere lo mejor, aunque sea de forma aspiracional; piensa primero en él mismo, aún a costa de otros; es curioso, con tendencia a la crítica; toma decisiones que benefician a su familia y en especial a sus hijos, y sobre todo, quiere ser feliz.
La playa permite hacer estudios observacionales que aunque no tienen ningún rigor, son muy divertidos
Y tú dirás, ¿de verdad has sacado en la playa estas conclusiones sobre la generación de contenido? Pues sí señor, y aquí te dejo los resultados de mi trabajo de campo:
➊ Hay tantos gustos como seres humanos. Y si no, no tienes más que ver los bañadores que se pone la gente…
➋ Queremos lo mejor, incluso a veces a costa de los otros. ¿Has visto las peleas por el sitio para la sombrilla? ¿Jugar a las palas en el morro del vecino? ¿Colarte para estar en primera línea?
➌ Somos curiosos, en algunos casos llegando a indiscretos. Observamos desde nuestra silla lo que hacen los demás. Comparamos, juzgamos y criticamos “un poquito”.
➍ Los hijos son el top de nuestra pirámide de emociones. Consideramos que nuestros hijos son los más guapos, los más formales y los que mejor nadan. Incluso se han dado casos de recitar en voz viva sus notazas.
➎ Queremos ser felices, y si es en compañía de otros, mejor. Nos gusta el sol, el mar, la siesta y comer paella con nuestros amigos. Y a la combinación de todo le llamamos paraíso.
¿Tienes alguna otra conclusión que añadir a mi pseudo estudio? ¿Tal vez has veraneado en el monte y has extraído otros resultados?
Imagen de Humphrey Muleba de Pexels